La Autoridad Portuaria de Valencia (APV) ha dado un paso significativo hacia la sostenibilidad y la modernización del Puerto de Valencia al lanzar un concurso para la construcción de una nueva subestación eléctrica. Esta infraestructura, que se espera esté operativa en aproximadamente 20 meses, tiene como objetivo duplicar la capacidad de suministro energético del puerto, lo cual es fundamental ante el creciente consumo de energía que se prevista en los próximos años. La inversión para este proyecto se estima en 18,7 millones de euros (USD 20,8 millones), reflejando la intención de la APV de adaptarse a las demandas fluctuantes de las terminales y empresas del recinto portuario, así como de gestionar el proceso de electrificación en marcha.
La proyectada subestación ST2 contará con una potencia que oscilará entre 40 y 90 megavatios (Mw), dependiendo de las líneas de energía utilizadas. Esta capacidad permitirá satisfacer la creciente demanda de las terminales de mercancías y facilitara la interconexión de la red eléctrica en la zona norte del puerto con la red de distribución de alta tensión. La integración de esta nueva estructura es vital para asegurar un suministro constante y eficiente, especialmente en un entorno en el cual cada vez más se exige una mayor tecnología, reposicionamiento logístico y rapidez en las conexiones eléctricas para los buques.
Un aspecto destacado de este avance es que las dos subestaciones operarán de forma independiente y estarán interconectadas, lo que proporcionará un sistema de suministro energético de alta disponibilidad. Esta disposición es crucial para mantener la operativa continua de las terminales; en caso de incidencias en la red o durante trabajos de mantenimiento, la red interna del puerto puede seguir funcionando sin interrupciones gracias a la capacidad de apoyo de la segunda subestación. Esto es especialmente importante para las operaciones que requieren un flujo constante de energía, como las grúas y el soporte a contenedores refrigerados, que son esenciales para el negocio logístico.
La nueva subestación ha sido diseñada atendiendo a criterios de sostenibilidad y a su integración con el entorno paisajístico. La implementación de tecnología GIS (Gas Insulated Switchgear) permitirá alojar los equipos de alta tensión en circuitos estancos, reduciendo así el riesgo de vertidos contaminantes al medio ambiente. Esta consideración ambiental no sólo refuerza la calidad del suministro eléctrico en el Puerto de Valencia, sino que también respalda el compromiso del puerto con la reducción de su huella ecológica y el avance hacia la electrificación de sus operaciones, un objetivo clave en la estrategia portuaria.
Entre los beneficios anticipados de la nueva subestación eléctrica destaca la implementación de sistemas OPS (Onshore Power Supply), que posibilitan a los barcos que atracan en el puerto conectarse a la red eléctrica terrestre. Esto les permitirá apagar sus motores auxiliares, reduciendo así las emisiones contaminantes y el ruido asociado a la actividad portuaria. Este avance no solo contribuirá a la mejora de la calidad del aire en la zona, sino que también trabajará en el fortalecimiento de la infraestructura portuaria frente a las exigencias ambientales contemporáneas, convirtiendo al Puerto de Valencia en un referente en sostenibilidad y modernización dentro del sector logístico mundial.








