Durante los primeros nueve meses de 2026, el Puerto de Amberes-Brujas experimentó una gestión de 200,9 millones de toneladas de mercancías, lo que representa una disminución del 0,8 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este descenso se produjo en un entorno marcado por interrupciones operativas crecientes y tensiones geopolíticas que han afectado a los flujos de carga internacionales. Sin embargo, a pesar de estos desafíos, el movimiento de contenedores mostró una notable recuperación, especialmente en el tercer trimestre, que se convirtió en el mejor desde finales de 2020. La capacidad de adaptación del puerto se ha puesto de manifiesto en un contexto adverso, lo que subraya su importancia como infraestructura logística clave en Europa.
El inicio del tercer trimestre de 2026 estuvo marcado por obstáculos significativos, incluyendo un incidente relacionado con un contenedor dañado que transportaba ácido fluorhídrico, lo que resultó en la paralización de operaciones en el muelle de Deurganck. No obstante, a partir de agosto, el puerto comenzó a ver un aumento en el volumen de carga que, frente a un panorama complicado, generó un rendimiento positivo en el movimiento de contenedores, que creció un 1,2 % en TEU en comparación con los primeros nueve meses del año anterior. Este crecimiento fue impulsado por un aumento notable en el movimiento de contenedores vacíos, aunque se registró una disminución de 1,3 % en los contenedores llenos.
El escenario competitivo para el Puerto de Amberes-Brujas se complica aún más debido a la fluctuación en los mercados internacionales, evidenciada por el impacto negativo permanente de los conflictos geopolíticos. Desde marzo, el puerto no ha recibido cargamentos de gas natural licuado (GNL) provenientes de Qatar, y las exportaciones al Golfo Pérsico se redujeron en un alarmante 70 %. Mientras tanto, las navieras se han visto obligadas a reajustar sus rutas para facilitar el abastecimiento en la región, lo que demuestra la interconexión de los mercados globales frente a las crisis energéticas y comerciales actuales.
Rob Smeets, director general del Puerto de Amberes-Brujas, ha comentado que, a pesar de la recuperación en el movimiento de contenedores, la situación operativa sigue siendo compleja. Smeets enfatizó la necesidad de continuar invirtiendo en eficiencia, capacidad y competitividad para asegurar que el puerto mantenga su posición como un centro logístico industrial esencial en un entorno tan volátil. Además, Johan Klaps, presidente del Consejo de Administración del puerto, subrayó la importancia de diversificar las relaciones comerciales ante las crecientes tensiones geopolíticas, mencionando el potencial del mercado indio como una oportunidad clave para el crecimiento futuro.
El mercado de graneles líquidos continuó bajo presión, encontrándose con caídas significativas en el volumen de carga, especialmente de productos derivados del petróleo y químicos. La débil demanda industrial y los elevados precios de la energía han influido negativamente, con una caída del 16,6 % en la carga general convencional, impactada especialmente por una disminución del 17,5 % en el hierro y acero. No obstante, otros sectores, como las frutas y hortalizas, han presentado crecimiento, así como el transporte de graneles secos que aumentó un 13 % gracias a los volúmenes de mineral de hierro. Estos resultados evidencian la diversidad de flujos de carga gestionados en el puerto y su capacidad para adaptarse a las dinámicas cambiantes de la economía.








