Óscar Hasbún, presidente de la Compañía Sud Americana de Vapores (CSAV), ha hecho un llamado a las autoridades chilenas para reconsiderar la necesidad del ambicioso proyecto de construcción del Puerto Exterior de San Antonio. En el marco del seminario “Día del Comercio Global: Chile frente al nuevo orden”, Hasbún argumentó que en vez de invertir en un megapuerto que demanda una inversión cercana a los 2.000 millones de dólares, se podrían reforzar los puertos existentes en el país, enfatizando que el desarrollo portuario debe ser estratégico y no centrado en una única ubicación. Al valorar la estructura portuaria nacional, Hasbún señaló la interconexión entre los distintos puertos, indicando que lo que se realiza en San Antonio es relevante para el ecosistema portuario en su totalidad, que incluye a puertos como Arica y Antofagasta.
Durante su intervención, Hasbún también abordó los desafíos que enfrenta la infraestructura portuaria chilena en un contexto económico global incierto. Según el presidente de la CSAV, la necesidad de abordar el desarrollo marítimo va más allá de la simple construcción de nuevos recintos, resaltando que la gobernanza actual en torno a la logística portuaria es fragmentada. “Cada puerto actúa de manera independiente, lo que limita una visión integral sobre cómo mejorar la infraestructura y la competitividad del país en el comercio internacional”, comentó Hasbún. En este sentido, abogó por una evaluación más centralizada en las licitaciones para determinar qué áreas de inversión son más convenientes.
Hasbún se alineó con un reciente informe de la Cámara Marítima y Portuaria de Chile (Camport), que cuestiona la urgencia de establecer el megapuerto en San Antonio. Este estudio agrupa voces de diversos operadores y navieras que operan en el país, sugiriendo alternativas que priorizan el fortalecimiento de los puertos del sur y del norte, así como de la zona central, sin la necesidad de realizar inversiones millonarias. “No es necesario gastar sumas tan elevadas cuando hay opciones que podrían ofrecer una solución más eficiente y competitiva. Además, la carga que se concentraría en el megapuerto podría afectar a otras instalaciones portuarias al desviar su tráfico”, agregó el timonel de CSAV.
Otro punto crítico que destacó Hasbún es el perfil productivo del país, que mayoritariamente basa su exportación en el sur, con productos como el salmón y la industria forestal, mientras que el norte concentra la minería. En este sentido, argumentó que tiene sentido logístico que los productos sean enviados desde los puertos más cercanos a sus áreas de producción, en lugar de generar un traslado innecesario hacia San Antonio. Hasbún aseguró que esto no solo mejora la eficiencia del movimiento de mercancías, sino que también tiene implicaciones ambientales positivas al reducir la huella de carbono de los transportes.
Aprovechando la oportunidad del seminario, Hasbún también hizo mención al futuro protagonismo que podría asumir la zona norte del país con el desarrollo del Corredor Bioceánico Capricornio, una iniciativa que podría atraer mayores flujos comerciales hacia esa área. “El desarrollo de corredores bioceánicos tiene un enfoque claro hacia el norte, y debemos tener en cuenta cómo esto influirá en las decisiones de infraestructura a largo plazo”, concluyó. Con estas declaraciones, el presidente de CSAV subraya la necesidad de que el Estado adopte un enfoque integral y consciente respecto a sus decisiones en infraestructura portuaria, mirando hacia el futuro y considerando las características económicas de Chile.







