Tecnología de Propulsión Eólica: Innovación del Buque Santiago I

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El buque quimiquero Santiago I marcó un hito en las operaciones del Puerto Quequén al trasladar 14.145 toneladas de urea nitrato de amonio (UAN), destacando por su innovadora tecnología de propulsión eólica. Esta es la primera ocasión en que el puerto argentino atiende a un buque con estas características, lo que resalta su compromiso con la sostenibilidad y la modernización portuaria. La llegada del Santiago I fue recibida con entusiasmo por el Consorcio de Gestión del puerto, que a través de sus canales oficiales presentó las cuatro estructuras de propulsión instaladas en su cubierta.

El Santiago I, con un peso muerto de 49.999 toneladas, es propiedad de Marflet Marine, una empresa española. Este viaje inaugural es significativo no solo por la cantidad de carga movilizada, sino también por la incorporación de cuatro velas de succión eSAIL, desarrolladas por bound4blue. Estas estructuras, con una altura de 22 metros, han sido diseñadas para captar y aprovechar eficazmente la energía del viento, complementando así la propulsión convencional del buque durante su navegación.

Comparadas con las velas convencionales, las eSAIL son torres aerodinámicas que utilizan un sistema de succión innovador para acelerar el flujo de aire. Este designio permite generar una fuerza de sustentación que contribuye de forma activa al desplazamiento de la embarcación. Según los datos proporcionados por el desarrollador de esta tecnología, el uso de las eSAIL reduce la demanda de potencia del motor principal y, por ende, genera ahorros significativos en el consumo de combustible, que pueden alcanzar entre el 10% y el 15%, dependiendo de las condiciones de navegación.

La implementación de esta tecnología no solo mensura beneficios económicos, sino que también impacta positivamente en el medio ambiente al disminuir las emisiones asociadas a la operación del buque. Con este avance, Marflet Marine se posiciona como pionera en la utilización de propulsión eólica dentro de la flota mercante española. Esto marca un paso hacia el futuro de la navegación sostenible, alineándose con las tendencias globales de reducción de huella de carbono en el sector marítimo.

El Puerto Quequén ha tenido un notable movimiento de fertilizantes, con 63.389 toneladas de UAN movilizadas en el año 2025 a través de 10 buques, además de significativas cantidades de otros fertilizantes como DAP y MAP. La llegada del Santiago I no solo aporta a estas cifras, sino que también representa un avance en la modernización del puerto y en la adopción de tecnologías limpias que favorecen la industria agrícola del país.