Paro sorpresa TCP-Nelsury: ¿Qué significa para la logística en Uruguay?

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Katoen Natie ha informado que el Sindicato de Trabajadores de TCP (TCP-Nelsury) ha retomado sus actividades en el Terminal Cuenca del Plata (TCP) después de realizar un “paro sorpresa” en la mañana del jueves 3 de septiembre. Esta suspensión repentina de labores se llevó a cabo luego de una asamblea que el sindicato organizó para discutir la actual situación de las negociaciones por un nuevo convenio colectivo. En su comunicado, la empresa destacó la importancia de mantener informados a los usuarios sobre cualquier novedad que pudiera afectar el flujo de operaciones y la atención a los camiones.

El paro que llevó a cabo TCP-Nelsury comenzó a las 19:30 horas del miércoles 2 de septiembre y se extendió hasta las 07:00 del día siguiente. La decisión de realizar este paro se enmarca dentro de un contexto de negociaciones que se han visto afectadas por medidas de fuerza anteriores, lo que ha generado una considerable inestabilidad en las operaciones del terminal. Katoen Natie ha estado en conversaciones desde que venció el anterior convenio colectivo, el 31 de mayo, enfrentando repetidas interrupciones debido a acciones sindicales.

A pesar de las dificultades, Katoen Natie ha reiterado su compromiso con la negociación. La empresa presentó recientemente una propuesta de convenio que fue valorada por la asamblea de trabajadores. En respuesta a siete puntos adicionales planteados por el sindicato, se introdujeron mejoras a tres de estos, lo que muestra una disposición hacia una solución conjunta. Sin embargo, el sindicato decidió reanudar las medidas de presión, lo que ha generado frustración en la empresa.

TCP ha desmentido las acusaciones de falta de buena fe en las negociaciones, argumentando que su comportamiento es coherente con los esfuerzos realizados en las múltiples reuniones que han tenido lugar. La empresa subrayó que su disposición a aclarar y discutir los términos del acuerdo sigue vigente, y que se mantendrán abiertas las líneas de comunicación para facilitar la concreción del mismo. A pesar de estos esfuerzos, el conflicto persiste, lo que ha llevado a la agrupación a advertir sobre la posibilidad de modificar horarios o extender las medidas de presión.

Las reiteradas acciones sindicales han ocasionado severas demoras en el flujo de mercancías en el terminal, lo que ha forzado a las empresas a reprogramar escalas de buques. Este panorama ha encendido alertas en el ámbito del comercio exterior, ya que los sobrecostos logísticos generados pueden impactar negativamente en el sector y complicar aún más las relaciones comerciales. Ante esta situación, tanto Katoen Natie como TCP-Nelsury están bajo la presión de encontrar una solución que permita retomar la normalidad en las operaciones.