El operador del Terminal Cuenca del Plata (TCP), Katoen Natie, anunció la suspensión de la atención a camiones a partir de las 19:00 horas del viernes 14 de agosto, debido a una asamblea convocada por el Sindicato de Trabajadores de TCP (TCP-Nelsury). Este anuncio ha causado gran expectación en la comunidad de transportistas y en el público en general, quienes se ven afectados por la interrupción de las operaciones en uno de los puertos más importantes de Montevideo. TCP ha enfatizado la importancia de esta asamblea, asegurando que se abordarán temas cruciales en la negociación del convenio colectivo entre el sindicato y la empresa.
La situación en el terminal se ha vuelto compleja, ya que la asamblea tiene como objetivo informar a los trabajadores sobre el estado de la negociación del convenio colectivo. La empresa ha resaltado que la atención a camiones se reanudará una vez que el sindicato represente adecuadamente la información a sus afiliados. Esta medida se suma a los paros y movilizaciones que se han producido en días recientes, lo que indica que el conflicto laboral entre TCP y sus trabajadores sigue intensificándose.
Las razones detrás de esta conflictividad se centran en las diferencias de fondo en las negociaciones del convenio colectivo bipartito. Katoen Natie ha manifestado su preocupación por las exigencias del sindicato, que incluyen un aumento considerable en los jornales asegurados y una reducción de jornada laboral sin afectaciones al salario. Los trabajadores, por su parte, no solo demandan mejoras salariales, sino que también exigen garantías de estabilidad laboral y condiciones adecuadas de trabajo ante la inminente modernización del terminal.
La situación se complica aún más por el contexto de reestructuración operativa que atraviesa TCP. La implementación de nuevas tecnologías y la automatización del proceso logístico han generado inquietud entre los trabajadores, quienes temen que esto pueda poner en riesgo sus empleos y condiciones laborales. Las constantes asambleas y medidas de fuerza han sido una clara respuesta a estas preocupaciones, reflejando la tensión existente entre las expectativas de los trabajadores y las decisiones administrativas de la empresa.
El impacto de estas movilizaciones es significativo, ya que han provocado severas demoras en el flujo de mercancías desde el puerto, obligando a reprogramar las escalas de buques y generando alarma en el sector del comercio exterior por los sobrecostos logísticos. Con este panorama, se espera que las negociaciones avanzan de manera urgente, dada la necesidad de encontrar un consenso que permita reestablecer las operaciones normales en el Terminal Cuenca del Plata y asegure la estabilidad laboral y operativa en el puerto.








