Puerto Exterior de San Antonio: ¿Qué implican los nuevos plazos?

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El Proyecto Puerto Exterior de San Antonio, uno de los desarrollos portuarios más relevantes para la infraestructura logística de Chile, enfrenta un notable retraso en su proceso de licitación. Según lo anunciado por Sergio Merino, presidente del directorio de la Empresa Portuaria San Antonio (EPSA), la adjudicación de las obras habilitantes se pospuso hasta el segundo trimestre de 2027. Esta nueva hoja de ruta modifica considerablemente el cronograma previamente establecido, lo que ha generado inquietud entre diversos actores económicos, quienes demandan claridad en cuanto a los próximos pasos de este proyecto estratégico.

La anterior planificación incluía una licitación que debía culminar en el segundo semestre de 2023. Sin embargo, EPSA ha optado por dividir el proceso en dos etapas: la primera enfocada en las obras habilitantes y la segunda en la construcción del molo de abrigo. A pesar de los cambios, Merino ha reafirmado que el objetivo de tener el puerto operativo para 2036 se mantiene intacto, lo que ha sido bien recibido por algunos expertos, aunque estos también lamentan la incertidumbre que puede generar dicha reprogramación.

Alberto Undurraga, exministro de Obras Públicas y asesor del Consejo de Políticas de Infraestructura, ha indicado que, aunque el cronograma central no ha cambiado, es comprensible que surjan dudas debido a los nuevos plazos. Undurraga aboga por la necesidad de que el directorio de EPSA proporcione una comunicación clara y precisa sobre los hitos del proyecto para calmar las inquietudes de los potenciales inversionistas y usuarios del puerto. “Es crucial que se realicen llamados a licitación concretos y se publique un calendario transparente para que todos los actores comprendan el progreso del proyecto”, enfatizó.

Desde la perspectiva del comercio local, Javier Torrejón, presidente de la Cámara Regional del Comercio de Valparaíso (CRCP), ha instado a que el cumplimiento de los nuevos plazos permita evitar un efecto dominó que impacte negativamente en las etapas posteriores del proyecto. Torrejón destacó que mantener una hoja de ruta clara es vital no solo para San Antonio, sino para el desarrollo del comercio exterior de Chile. La construcción del Puerto Exterior se concibe como un motor para mejorar la competitividad y logística del país, por lo que cada hito debe ser cumplido con rigurosidad.

El impacto de las demoras es también motivo de preocupación para Hugo Barra, director de Comunicaciones de la Liga Marítima de Chile (Ligamar). Barra advierte que la postergación de decisiones críticas puede limitar la capacidad logística futura del país. Para él, ofrecer certezas a los inversionistas es fundamental, pues sin un marco regulatorio estable, la disposición de capital privado hacia el desarrollo de infraestructura portuaria se ve comprometida. Según Barra, las autoridades chilenas deben actuar decidido y evitar caer en el ‘síndrome de parálisis por análisis’, donde la indecisión puede llevar a la pérdida de oportunidades vitales para el país.