El intenso temporal que afecta a la zona sur de Chile ha llevado al cierre total del recinto gestionado por San Vicente Terminal Internacional (SVTI), con operaciones suspendidas y un muelle vacío debido a condiciones climáticas extremas. Este fenómeno, caracterizado por vientos y marejadas inusualmente intensos, ha llegado a desplazar una pila de contenedores vacíos dentro del área de acopio del terminal. Ante esta situación, SVTI ha informado que el incidente se encuentra bajo control y en monitoreo constante por parte de su equipo operativo, garantizando que no se han reportado daños a personas.
La empresa portuaria SVTI ha activado un plan de contingencia como respuesta a las inclemencias del tiempo. Este plan incluye ajustes en la disposición de los contenedores en el área de acopio, implementando resguardos especiales para proteger las bodegas y limitando las operaciones en las zonas más vulnerables del terminal. Con esta serie de medidas, se busca priorizar la seguridad de las instalaciones y el personal, manteniendo la situación bajo control mientras persista el temporal.
A su vez, se anticipa que a partir de las 23:59 horas del miércoles, el mal tiempo obligará al cierre de operaciones en los puertos de la Región de Valparaíso. En este sentido, las compañías navieras han actualizado sus planificaciones respectivas, con un panorama que actualmente muestra la falta de naves programadas para el atraque. Este cierre se suma a la serie de complicaciones que enfrentan distintas terminales en el país, lo que afecta a la logística portuaria y las cadenas de suministro.
Las autoridades marítimas han instado a los operadores y a la comunidad portuaria a mantenerse alerta ante las condiciones climáticas severas. La situación no solo impacta al SVTI, sino que también pone a prueba la capacidad de respuesta de otros puertos de la región. Se prevé que con el paso del tiempo y la evolución del clima, se realicen evaluaciones constantes para determinar el momento apropiado para reanudar las operaciones de carga y descarga, en un contexto donde la seguridad es primordial.
Finalmente, es fundamental que los actores involucrados en el transporte marítimo y la logística portuaria sigan de cerca las indicaciones de las autoridades y mantengan una coordinación eficaz para minimizar los impactos de este intenso temporal. La unidad y la rápida adaptación a situaciones adversas serán claves para garantizar no solo la integridad física de las instalaciones, sino también la continuidad de las operaciones en el futuro cercano cuando las condiciones mejoren.








