La Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao ha cerrado el ejercicio de 2025 con resultados positivos, consolidando una tendencia al alza en los tráficos que se manejan en sus instalaciones portuarias. Durante el último trimestre del año, se registraron un total de 6.985.745 toneladas, lo que representa un incremento de 332.396 toneladas en comparación con 2024, alcanzando un crecimiento del 5%. Este aumento es significativo, especialmente considerando los desafíos que enfrentaron los puertos españoles debido a las tensiones geopolíticas en las rutas comerciales a lo largo del año.
Entre los distintos tipos de mercancías, la carga general ha destacado como la que más ha crecido, aumentando un 32,67% al pasar de 673.193 toneladas en 2024 a 893.133 toneladas en 2025. Este crecimiento en la carga general, junto con un aumento del 20,91% en los graneles líquidos, ha sido fundamental para mitigar la caída de los graneles sólidos, que sufrió una reducción del 9,89% en sus movimientos. En total, los graneles líquidos durante 2025 alcanzaron las 2.762.585 toneladas, frente a las 2.284.826 del año anterior.
Los puertos de Ferrol y San Cibrao también han visto un aumento en el movimiento de contenedores, marcando un cambio positivo con respecto a 2024. La terminal de Yilport ha contabilizado 22.564 TEU en 2025, lo que se traduce en un notable incremento del 58,81% desde los 14.208 TEU del año anterior. Si analizamos el movimiento en toneladas, esto representa un crecimiento del 71,84%, con un total de 233.048 toneladas movidas en comparación con las 135.617 del ejercicio anterior, destacando así la recuperación del tráfico de contenedores.
Sin embargo, no todas las cifras son positivas. En la terminal de San Cibrao, la situación de la planta de Alcoa ha tenido un impacto negativo en los resultados, resultando en una disminución del 7,62% en los movimientos con 2.878.673 toneladas en 2025, comparado con 3.116.117 toneladas del año anterior. Este descenso es especialmente preocupante si se compara con los 5,4 millones de toneladas que se manejaron en 2022, lo que indica una caída importante que afecta la operativa del puerto.
Francisco Barea, presidente de la Autoridad Portuaria, expresó que los datos de 2025 coinciden con las previsiones realizadas, subrayando que este año ha sido considerado como un periodo de transición. Barea resaltó que, a pesar de los desafíos, están cumpliendo con la línea marcada en el plan de trabajo para la transformación de los puertos, reafirmando su compromiso de mejorar la eficiencia y el funcionamiento de las instalaciones portuarias en los próximos meses.








