Los operadores de terminales en el puerto petrolero de Huangdao, situado en la provincia de Shandong en el este de China, anunciaron recientemente la implementación de nuevas medidas que restringen la entrada de ciertos tipos de buques. Según un aviso oficial divulgado por Reuters, estas regulaciones entrarán en vigor el 1 de noviembre y están diseñadas para prohibir la llegada de buques pertenecientes a la “flota en la sombra”, así como de aquellos buques cisterna con más de 31 años de antigüedad. Esta iniciativa se indica como un paso hacia la mayor vigilancia y regulación de las operaciones en un puerto que se ha vuelto crucial para las importaciones de petróleo, especialmente de Irán.
El aviso, emitido por cuatro operadores de terminales, surge tras la designación por parte de Estados Unidos de una terminal en el recinto portuario de Dongjiakou como punto de recepción de petróleo iraní transportado por buques sujetos a sanciones. Ambos puertos, Huangdao y Dongjiakou, son parte del área portuaria más amplia de Qingdao, reconocida como el principal punto de entrada de petróleo iraní a China. A pesar de las presiones externas, China ha defendido su derecho a mantener relaciones comerciales con Irán, subrayando su papel como el mayor comprador de petróleo del país persa.
Emma Li, analista de Vortexa Analytics, comentó que estas nuevas regulaciones parecen ser una respuesta preventiva a preocupaciones medioambientales y a la creciente presión de sanciones impuestas por Estados Unidos. Sin embargo, el impacto de estas medidas podría ser limitado, ya que, según Li, Huangdao no juega un papel tan decisivo en la gestión de buques cisterna de alto riesgo en comparación con otros puertos de la provincia de Shandong. Aun así, la implementación de estas políticas refleja un cambio en la actitud hacia el aseguramiento de estándares más altos en la industria del transporte marítimo.
Según los términos del nuevo aviso, se prohibirán las naves con certificados inválidos o vencidos de diversas agencias internacionales. También se excluirán aquellas embarcaciones que hayan tenido antecedentes de contaminación o accidentes en los últimos tres años. Este enfoque busca mejorar la seguridad marítima y la protección del medio ambiente, alineándose con las preocupaciones globales sobre el uso de buques obsoletos y potencialmente peligrosos en el transporte de crudo.
Entre los operadores de terminales que implementarán estas regulaciones se encuentran compañías reconocidas como Qingdao Haiye Oil Terminal Co, Qingdao Shihua Crude Oil Terminal Co, Qingdao Gangxin Oil Products Co y Qingdao Lixing Logistics Co. Como parte de estas nuevas medidas, se introducirá un sistema de puntuación que evaluará el nivel de riesgo de cada buque, donde aquellos con menos de 55 puntos serán catalogados como de alto riesgo y no podrán fondear. Este sistema no solo contempla la antigüedad de los buques, sino también la confiabilidad de la sociedad de clasificación y la cobertura por contaminación.





